14 sept. 2010

Crónicas de aquel pupitre

La palabra pupitre me evoca sentimientos, imágenes, personas, historias e historietas…. En mis recuerdos de niña hay amigas “compañeras de pupitre”(cuando las mesas eran dobles y normalmente te pasabas el curso “pegada” a una niña a la que terminabas conociendo muy bien), cursos, asignaturas, institutos, aulas asociadas a un pupitre, momentos que nunca olvidaré pero también otros que no consigo olvidar.

Como maestra (permitidme esta licencia, decir “maestra” son palabras mayores, pero me gusta sentirme así aunque no haya estudiado magisterio), en mis recuerdos está Luis, el que se sentaba en el pupitre de la esquina, o María que siempre me estaba pidiendo que le cambiase de sitio, o Pedro con su desorden y su pupitre siempre en medio del pasillo y Asun que había crecido tan deprisa que no le cabían las piernas y siempre estaba mal sentada.

pupitre_ninomidi_letra

Es el pupitre el objeto que amuebla nuestro espacio vital en los días de colegio, nuestro territorio, que limita al Norte con José, al Sur con Marianela y al Este con el pasillo. En él sentados nos recordamos y nos recuerdan anclando en la memoria muchos momentos (¡muchos!) de infancia o adolescencia, de la mía  y de la de aquellos a los que siempre veré “sentados en aquel pupitre”.

Por eso va a ser él “aquel pupitre” el protagonista  de esta sección de mi blog en la que le daré la palabra para que hurgue en sus recuerdos, en los míos, en los nuestros y en los vuestros y se convierta en cronista de lo que ha visto, lo que ve y lo que verá, narrador de historias o contador de cuentos de la vida misma… de la vida entera de ese aula de un colegio.

Como imagen para esta sección he rescatado del baúl un pupitre del ayer, de los que casi no llegué a utilizar. Encuentro en ellos algo irresistible y encantador: las huellas, besos y cicatrices que quedaron en esa vieja madera marcadas a lápiz, bolígrafo o pluma y que dan testimonio de las vidas que por allí pasaron, crecieron, soñaron e incluso se enamoraron. Por eso, por muy profeTIC que me considere cuando pienso en hacer hablar al alma de un pupitre sólo puedo imaginarme uno como este… “pupitre con encanto” como los hoteles que me gustan, acogedores y entrañables para vivir en ellos y con ellos momentos para recordar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts with Thumbnails